sábado, 11 de agosto de 2007

Cuba se apresta a celebrar sin pompas el 81 cumpleaños de Fidel Castro


Tomado de:¨eluniverso.com¨
Cuba recordará el lunes el 81 cumpleaños de Fidel Castro sin grandes festejos, con el líder aún luchando contra una enfermedad que lo mantiene alejado del poder desde hace un año y de cuya salud no se sabe nada nuevo.
Las autoridades no habían convocado hasta este sábado a ningún festejo, y sólo están previstas actividades aisladas de organizaciones sociales y políticas, y brigadas latinoamericanas, aunque no se descartan sorpresas.
Fidelista a morir, Amelia Suárez, educadora de 36 años de una guardería infantil de El Vedado, recuerda que Fidel "siempre ha manejado su vida íntima a discreción, aunque a veces queremos saber más de su salud".
"Lo importante es que le deseamos un feliz cumpleaños y sobre todo que se recupere bien. El no necesita de comerciales", apuntó.
Castro llega a los 81 años dedicado a escribir sus "Reflexiones de Comandante en Jefe" -37 publicadas en el diario oficial Granma desde el 29 de marzo- donde trata diversos temas, aunque siempre termina enfilando los cañones hacia Washington.
Acosado, como dice, por las preguntas sobre cuándo volverá a funciones, Fidel aseguró que se le consulta "cada decisión importante", en un artículo en el que recordó que el 31 de julio de 2006 entregó el mando a su hermano Raúl, cinco años menor, con carácter provisional.
"¿Qué haré? Luchar sin descanso como lo hice toda la vida", dijo sin responder a la incógnita, lo cual fue interpretado por muchos cubanos como que no regresará más, incluso aunque mejore de salud.
Durante su reclusión médica, Castro sólo ha aparecido en fotos y en ocho videos, luciendo primero pijama y luego traje deportivo, pero no de verde olivo, señal inequívoca para los cubanos de que aún no está bien.
Un año alejado del poder
Hace un año, el 13 de agosto, impactó con las primeras fotos en convalecencia de la cirugía a la que fue sometido cuatro días antes de ceder el poder, con un mensaje en el que prometía luchar por su salud, aunque no descartaba una "noticia adversa".
Ese día fue visitado por el presidente de Venezuela Hugo Chávez, autoproclamado su "heredero político", con quien celebró desde el lecho de enfermo, y en su honor hubo conciertos, vigilias y se movilizaron decenas de miles en tareas del campo.
Pero la apoteosis fue sin precedentes durante una semana de homenaje -pospuesta a pedido suyo- que empezó el 28 de noviembre con 1.50O invitados internacionales y cerró con un desfile militar el 2 de diciembre, presidido por Raúl.
En esos festejos, como en al menos otros tres actos públicos en el último año, una aparición de Castro fue esperada en vano. Ahora no hay mayor expectativa, aunque no se descarta una posible llegada sorpresa de Chávez, quien hace una semana dijo que visitará "pronto" al líder cubano.
En el último video, difundido el 5 de junio, Fidel apareció más recuperado de peso, de buen ánimo, pero aún frágil y con cierta dificultad para hablar. En un mensaje escrito emitido el 24 de mayo precisó que había sufrido "varias operaciones".
"Todo parece indicar que no vuelve a aparecer más, la salud no lo acompaña a los 81. No sé sabe ni donde está, ni si está vivo o muerto. Son los misterios de este país", dijo a la AFP el opositor Vladimiro Roca.
Algunas observadores sostienen que Fidel Castro está asumiendo un nuevo papel como consejero de las grandes decisiones y preocupado por los problemas más globales, mientras Raúl gobierna y administra, con el gran reto de dar soluciones a los problemas de la vida cotidiana de los cubanos.
Para el disidente moderado Manuel Cuesta, Fidel está en "una retirada lenta y gradual de todo lo que representa para Cuba", como único líder que ha conocido un 70% de los 11 millones de cubanos.
Nacido el 13 de agosto de 1926 en Birán, hijo de un inmigrante gallego convertido en terrateniente y una humilde campesina cubana, Castro ha dedicado su vida a la revolución, tiene ocho hijos y está casado con Dalia Soto del Valle.

Salida de Rigondeaux y Lara "golpea" a equipo cubano de boxeo

Tomado de:¨pontealdia.com¨
La salida de los dos mejores boxeadores cubanos del momento, Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara, ha supuesto un mazazo para el equipo nacional, que se queda con un sólo campeón del mundo y a la espera de que el gobierno decida su participación en el Mundial de EE.UU. previo a las Olimpiadas.
Rigondeaux, de 26 años y doble campeón mundial y olímpico, y Lara, de 24 y campeón mundial de la categoría welter, que además actuaba como jefe de la delegación en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, han truncado sus brillantes carreras en el boxeo cubano con su frustrada deserción.
Como era de esperar, en Cuba el tema se ha convertido en un delicado asunto político que ha superado los límites deportivos.
A través de las “reflexiones“ publicadas en la prensa oficial, el propio Fidel Castro ha dejado claro que los dos jóvenes boxeadores cubanos han “traicionado“ a la patria y que no volverán a formar parte de la delegación del país.
Castro, convaleciente desde hace un año de una grave enfermedad, ha adelantado que Cuba estudia su participación en el Campeonato Mundial de Estados Unidos previo a los Juegos Olímpicos de Pekín.
“Imagínense a los tiburones de la mafia demandando carne fresca (...) no estamos ansiosos de suministrarla a domicilio“, apuntó en su reflexión.
La situación es compleja, opinaron expertos cubanos, porque Cuba no había aceptado antes el regreso de deportistas desertores al país y tampoco se había planteado suspender la participación de una delegación nacional en un Mundial por el riesgo de deserciones.
Pero más allá de las consideraciones políticas, la salida de Rigondeaux y Lara deja al equipo nacional “desarticulado“, según un analista deportivo, con un solo campeón del mundo, el joven Jordanys Ugaz, (60 kilos) en la categoría de peso ligero.
Con Ugaz como única figura es difícil, a juicio de este analista, que Cuba pueda hacer un gran papel en el Mundial de Estados Unidos o en las Olimpiadas, aunque, en su opinión, “deportivamente sería fatal renunciar a ir al Mundial“ porque es una oportunidad para los púgiles cubanos de medirse con estadounidenses y europeos.
Atrás quedaron los tiempos en que el boxeo era la nave insignia del medallero cubano en las Olimpiadas, como ocurrió en las décadas de los 80 y 90.
La deserción de importantes figuras como Diosvelys Hurtado, Juan Carlos Gómez y Joel Casamayor, campeones del mundo en Estados Unidos, y las de Yan Barthelemí, Yuriolkis Gamboa y Odlanier Solís, en diciembre de 2006, supusieron un duro golpe para el equipo nacional, que ahora tendrá que trabajar para recuperarse de las bajas de Rigondeaux y Lara.
Entre los aficionados, hay quienes critican la actuación de los dos boxeadores y quienes no terminan de entender por qué una vez que decidieron desertar se volvieron atrás.
“Tenían un porvenir glorioso por delante, eran unos personajes y ya no serán nada“, comentaba esta semana un viejo entrenador de boxeo que reclamó el anonimato.
Para el gobierno cubano, los deportistas que desertan son “traidores“ y el culpable es el capitalismo.
El asunto sigue siendo prácticamente un tema tabú en Cuba, donde el deporte se considera uno de los mayores logros revolucionarios y se ha sustituido la categoría profesional por un llamado “profesionalismo de Estado“ similar al que se mantuvo en el bloque soviético.
Los deportistas de la isla perciben un salario en pesos cubanos, que algunos completan con estímulos en divisas y ciertos “privilegios“, como el derecho a la propiedad de un coche o una vivienda.
Es el caso de Rigondeaux, un ídolo entre los aficionados de la isla, que percibe un salario mensual de 650 pesos (unos 27 dólares), conserva su apartamento, propiedad del Instituto Nacional de Deportes y Recreación Física (INDER), y dispone de un coche.
Para evitar las deserciones, que comenzaron a principios de los años 60, poco después del triunfo de la revolución, las autoridades cubanas suelen desplegar fuertes dispositivos de vigilancia en las confrontaciones internacionales.
Aún así, no han podido evitar fugas sonadas, como las 42 de los Juegos Centroamericanos de 1993 en Ponce (Puerto Rico), o las 13 de los Panamericanos de Winnipeg (Canadá) en 1999.

Que cumpla muchos más

Tomado de:¨adelante.cu¨
Aunque conocemos de su modestia, de su apego a la prédica martiana de que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz, por gratitud estamos en el deber de recordar que este 13 de agosto Fidel Castro Ruz cumple 81 años. De la fecha no sólo estamos pendientes los cubanos, sino miles de personas en otras latitudes.
Después de la consternación que siguió a la Proclama del Comandante en Jefe, donde daba cuenta de la dolencia que aquejaba su salud, y que recibió como respuesta la unión más fuerte de todos los cubanos junto a Raúl, al resto de los dirigentes que asumieron sus responsabilidades de manera provisional y al Partido, todos hemos asistido con satisfacción y alegría a su progresiva recuperación.
Sin abandonar las que de hecho le son inherentes al frente de los destinos de la Patria, como ha dicho, Fidel encontró una fecunda trinchera más desde la cual combatir con sus Reflexiones, insertadas en una Batalla de Ideas de carácter universal, donde no hay tema, por escabroso y complejo que se presente, que no sea abordado por él con suficientes conocimientos y acuciosa agudeza política, y de manera didáctica e ilustrativa.
Desde sus primeras Reflexiones de denuncia y condena acerca de la siniestra idea de los gobiernos norteamericano y de la Unión Europea de convertir los alimentos en biocombustibles, con argumentos y razonamientos que ya se han visto confirmados con la merma en la disponibilidad de vitales granos como el maíz y otros cereales y el aumento inmediato de los precios, prohibitivos para las grandes masas de pobres, Fidel ha ido abordando los asuntos más relevantes en la creciente complejidad de este mundo.
Los agresivos planes de la Administración del presidente George W. Bush recibieron y reciben en su ya habitual columna en nuestra prensa las respuestas merecidas, con el colofón irrevocable de que “jamás tendrán a Cuba”.
La estrategia global del imperialismo norteamericano y sus sumisos socios de la Unión Europea, empeñados en la hegemonía absoluta en el mundo actual, con su política de cerco a Rusia y el mantenimiento de China en su colimador, así como sus aspiraciones de dominio petrolero a escala universal, y la inevitable derrota en Iraq, también han encontrado presencia en este consagrado columnista en el que se ha convertido el Comandante en Jefe, como lo demuestra la repercusión de sus artículos en los más disímiles medios de difusión, incluyendo las agencias cablegráficas, de variadas tendencias e intereses.
No han faltado los asuntos domésticos, los de casa, plasmados en la autocrítica de Cuba publicada hace unas semanas, donde fustigó las tendencias derrochadoras, las conductas antisociales, reclamó una cultura del ahorro y la eficiencia, y el fortalecimiento de valores como la honradez y la honestidad.
Como aficionado, y compartiendo la sensibilidad patriótica de nuestro pueblo, no escaparon a sus Reflexiones los recién concluidos Juegos Panamericanos, en las cuales plasmó no sólo sus alegrías y tensiones en las competiciones de nuestros atletas y sus actos de verdadera heroicidad, sino que le sirvieron para denunciar, una vez más, el robo de cerebros, y específicamente el robo de deportistas para que mediante fabulosas sumas compitan en el aberrado profesionalismo y defiendan otras banderas en las citas universales o locales.
De más está decir que disfrutamos, valoramos en toda su amplitud y profundidad, este nuevo “oficio” de nuestro Comandante en Jefe, que como él dice lo obliga a estudiar y adquirir nuevos y sólidos conocimientos en múltiples esferas, los que nos transmite de la manera más comprensible.
Plenamente conscientes del significado de arribar Fidel a su cumpleaños 81, los cubanos lo festejamos, sin fanfarria, pero con profundo cariño y reconocimiento a su dimensión de revolucionario, de estadista, con uno de los pensamientos más avanzados de estos tiempos, y a su extrema sensibilidad humana, para la que no hay dolor de hombre que le resulte ajeno.
Felicidades, Comandante en Jefe, y que cumpla muchos más. Nos alienta su presencia y su lucha por ese mundo mejor que usted vislumbra con toda claridad y precisión, y por el cual no cesa ni cesaremos nunca de combatir, porque tampoco lo haremos nosotros, que siempre estaremos junto a usted y a sus ideas.
¡Hasta la Victoria Siempre!

Elogios a Cuba de un atleta desertor

Tomado de:¨clarin.com¨
El basquetbolista cubano Rafael Capote, que desertó durante los recientes Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, elogió a su país y dijo que sólo lo hizo debido a que no le permitían jugar con un club extranjero. En una entrevista con O Globo, aseguró que en Cuba "todo funciona de maravilla" y que ama a su Patria, a la que sabe que no podrá volver sin perder sus privilegios como atleta, pero alegó que volverá en 5 años, cuando la ley le permite regresar como turista extranjero. Su familia en Cuba, afirmó, lo "ha apoyado y no tiene ningún problema".
Capote, de 19 años, indicó que sólo buscaba iniciar carrera en un club de otro país. Está entrenando con uno de la ciudad de San Caetano, con el que pretende disputar un campeonato en octubre próximo, pero agregó que su plan es buscar contrato con algún equipo europeo.
En tanto, los dos boxeadores que también desertaron pero fueron hallados por la policía y obligados a regresar a Cuba, Erislandy Lara y Guillermo Rigondeaux, han dicho estos días que no pretendían fugarse sino tener algo de diversión. Según el presidente Fidel Castro, no serán castigados, aunque no podrán boxear más.
Ayer, la empresa alemana Arena Box Promotions (denunciada por Castro como una "mafia" que compra-vende personas) aseguró en cambio que Lara y Rigondeaux "sí firmaron contratos, de 5 años, y recibieron dinero" como adelanto de un contrato con ellos, como ya hicieron otros 3 boxeadores cubanos que desertaron del país. El vocero de Arena, Matta Mueller-Michaelis, dijo que habían recibido 5.000 euros.